La ruta del recolector de basura
Tres días de paralización laboral tuvieron los
trabajadores recolectores de basura, exigiendo mejoras salariales y óptimos
tratos en sus instituciones, dejando más de 30 mil toneladas de basura sin recoger
en la Región Metropolitana, hasta el acuerdo que se llegó con las empresas
contratistas, municipios y gobierno.
Son
las 05:00 de la mañana, aún no aparece el sol, y el vapor que expulsa Andrés
Figueroa, promete una mañana fría, que ya es costumbre para los recolectores de
basuras.
Con
un overol azul y delgadas líneas fluorescentes en sus brazos, viste un agotado
pero no derrotado Andrés, que a sus 20 años de recolector y 54 años de edad,
dice que ésta es una de las labores más sacrificadas y mal pagadas del país.
“Nuestra
jornada es de 12 ó 14 horas. Llegamos a las 5:10 de la mañana, nos ponemos los
guantes y nos vamos colgando. Subiendo y corriendo, subiendo y corriendo”, dice
frunciendo su frente y parte de su calvicie, mostrando cierta desesperación al
trabajar tantas horas.
En
Chile hay más de 36.000 trabajadores que se desempeñan en la recolección de
basura, que para muchos, es una fuerte arma de doble filo, porque puede que sea
su fuente laboral pero también en un posible riesgo de contraer graves
enfermedades.
Su
primer recorrido llega hasta medio día - la “primera patita” como le dicen
ellos – porque se detienen en el primer parque que encuentren y levantan una
mesa improvisada. Una caja y tres piedras, forman el “living” de su trabajo
para almorzar un sándwich. Se toman a hora de colación y siguen su rutina de
tarde.
“La
calle te enseña mucho”, dice un alegre Andrés al ver a los vecinos que le
entregan una bebida, un pan o propina por limpiar. “La gente se da cuenta del
sacrificio que hacemos. No es cualquier trabajo. Igual nos sentimos valorados
por la gente”, expresa con una emoción que no se alcanza a mostrarse en su
totalidad, por una cortante frase: “sigamos, mejor”.
Su
labor es de domingo a domingo. No tienen día de descanso, aunque se los podrían
tomar, pero el sueldo sería mucho menos. “Acá no superamos los $280 mil. El no
trabajar un día es darse un lujo, y eso no podemos hacer”, dice el padre de
familia donde su esposa cumple la misma labor que él.
El
recién asumido ministro del Trabajo y Previsión Social, Juan Carlos Jobet,
señaló que “pondremos todos los esfuerzos y equipos técnicos para que los
trabajadores tengan las condiciones laborales que merecen”, asumiendo una
crisis en el sector.
Son
las 20:00 hrs., se termina una jornada laboral y se reúne con su familia para
tomar once. “Jack”, su perro, lo recibe con ladridos y saltos, que muestran la
alegría por su llegada. Se sienta a la mesa, junto a su esposa e hija. Dan
gracias por el alimento, y cada uno se va a dormir.
Suena
el despertador e indica que “son las 05:00 de la mañana…”.